La custodia compartida ha generado una gran cantidad de consultas y dudas en el ámbito del Derecho de Familia, lo que es comprensible dado el crecimiento constante de la jurisprudencia relacionada con esta forma de ejercicio de la guarda y custodia.
Este interés se debe en parte a los cambios significativos que España ha experimentado en este ámbito en las últimas décadas. Anteriormente, el sistema tendía hacia la custodia monoparental, generalmente a favor de la madre, pero ahora, según dictaminó nuestro Tribunal Supremo, la custodia compartida se considera la opción predeterminada.
Por lo tanto, con esta guía sobre la custodia compartida, buscamos proporcionar claridad y resumir la situación actual de esta modalidad en España.
¿Qué es la guarda y custodia compartida?
La custodia compartida se caracteriza por alternar la residencia de los hijos entre ambos padres, distribuyendo la convivencia de manera equitativa sin requerir una división precisa del tiempo.
Determinar quien se encarga de los cuidados diarios de los menores, incluyendo alimentación, vestuario y educación, es parte de la asignación de la custodia, sin embargo, no aborda decisiones trascendentales de la vida de los hijos, que corresponden a la patria potestad.
En la custodia compartida, generalmente se establece un día de visita intersemanal para facilitar el contacto de los menores con el progenitor que no convive esa semana. Sin embargo, es cada vez más común encontrar decisiones judiciales que niegan estas visitas intersemanales debido a su interferencia en la rutina diaria de los menores, como deberes escolares o asistencia a actividades.
¿Qué implicaciones tiene la guarda y custodia compartida?
Una vez que se ha tomado la decisión de separación o divorcio, llega el momento de redactar el convenio regulador, el cual es la pieza fundamental de toda ruptura. Este documento recoge detalladamente las condiciones relacionadas con los hijos en común, el régimen económico del matrimonio, así como cualquier otra cuestión que afecte tanto la vida presente como futura de los ex cónyuges.
El convenio regulador es un requisito obligatorio en este proyecto, ya que en él se establece el modelo de custodia compartida para los hijos menores, regulado por el artículo 90 del Código Civil. Este documento especifica que información debe incluirse, cómo debe redactarse y las decisiones que el juez podría tomar en relación con el procedimiento.
Una vez presentado en el juzgado para su aprobación, el magistrado debe dar su visto bueno para que el convenio sea obligatorio para ambos ex cónyuges. Es importante tener en cuenta que este no es un contrato permanente, es decir, se pueden realizar ajustes solicitando una revisión si, por ejemplo, surgen nuevas circunstancias para los hijos o cambia la situación de los progenitores.
Requisitos para otorgar la guarda y custodia compartida
Aunque la custodia compartida se ha vuelto cada vez más común en los últimos tiempos, persisten dudas sobre si es la mejor opción para los hijos. Veamos cuáles son los requisitos que deben cumplirse para obtener la custodia compartida de los hijos:
- Proximidad de los domicilios: Es fundamental que los domicilios de los padres estén cercanos, de manera que sea factible para el menor, el colegio, las actividades y se evite un traslado excesivo.
- Disponibilidad de ambos progenitores para el cuidado de los hijos: Aunque se puede recurrir a ayuda de terceras personas en momentos puntuales, es necesario que ambos padres tengan cierta disponibilidad horaria para estar con los menores.
- Edad de los hijos: Algunas sentencias iniciales de custodia compartida establecen una edad mínima de dos años siguiendo las recomendaciones de la OMS sobre la lactancia materna. Para hijos mayores de dos años, la distribución habitual es la alternancia semanal.
- Relación de los hijos con ambos progenitores: A menos que exista una mala relación entre los menores y alguno de los padres, este requisito se demuestra con las actividades realizadas con cada progenitor y el apego que sienten los menores. En casos contenciosos, se realiza un informe psicosocial, y si los menores tienen más de doce años, se hace una entrevista al menor.
- Relación entre hermanos: Se promueve la relación entre hermanos de sangre, buscando que la custodia compartida se aplique para ambos. Sin embargo, este criterio sólo se aplica a hermanos de doble vínculo; no se puede utilizar para evitar que un hijo se separe de un hermano de un solo vínculo debido a una nueva pareja de la madre o padre.
¿Cuáles son las ventajas de la guarda y custodia compartida?
Los jueces las resumen de la siguiente manera:
- Se asegura que los hijos puedan disfrutar de la presencia de ambos padres, incluso después de la ruptura de la relación de pareja. Esta presencia equitativa de ambos progenitores refleja el modelo de convivencia que los hijos experimentaron durante la relación de pareja de sus padres, lo que puede hacer que la cultura sea menos traumática.
- Se evitan ciertos sentimientos negativos en los hijos, como el miedo al abandono, la lealtad dividida, la culpa, la negación o la sensación de ser suplantados, entre otros.
- Se promueve una actitud más abierta de los hijos hacia la separación de los padres, lo que facilita su aceptación del nuevo contexto y reduce las posibilidades de manipulación consciente o inconsciente por parte de los padres.
- Se garantiza a ambos padres la posibilidad de ejercer sus derechos y obligaciones parentales de manera equitativa, lo que incluye participar en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de sus hijos. Esto evita el sentimiento de pérdida y desmotivación que puede experimentar un progenitor cuando tiene la custodia exclusiva y debe pagar una pensión alimenticia.
- No se cuestiona la idoneidad de ninguno de los progenitores para el cuidado de los hijos.
- Ambos progenitores tienen un tiempo equitativo para su vida personal y profesional, lo que ayuda a evitar dinámicas de dependencia emocional respecto a los hijos.
- La custodia compartida fomenta la cooperación entre los padres, ya que necesitan colaborar para tomar decisiones sobre la crianza de sus hijos. Esto puede servir como un modelo educativo de conducta para los menores.
¿En qué casos se deniega la guarda y custodia compartida?
Horacio incompatible con el cuidado
Si los padres tienen jornadas laborales extensas que les impiden estar en casa cuando están sus hijos, no podrán encargarse de su cuidado. Los turnos rotativos que incluyen mañanas, tardes y noches, sin previsión por parte de la empresa, también dificultan la organización para el cuidado de los hijos.
Además, en ciertas profesiones donde se requiere viajar durante la semana, los padres estarán ausentes del domicilio varios días, lo que impide atender personalmente a los hijos.
Excesiva distancia entre los domicilios
Distancias que exceden los 90 minutos pueden resultar excesivas y obligar a los niños a viajar constantemente entre los domicilios y el colegio. Esto dependerá del tiempo, la zona geográfica y la disponibilidad de transportes; cada caso debe ser evaluado individualmente.
Menores lactantes
Es poco común establecer la custodia compartida para niños muy pequeños, lactantes o no, menores de dos años, a menos que ambos padres lleguen a un acuerdo mutuo.
Falta de implicación en el cuidado durante la convivencia
Si uno de los padres ha sido el cuidador principal y el otro ha descuidado sus responsabilidades, no sería lógico otorgarle la custodia compartida.
Necesidad médica de especial estabilidad
Algunos niños con condiciones de salud específicas pueden requerir una mayor estabilidad, lo que puede desaconsejar la custodia compartida. Por ejemplo, algunas condiciones neurológicas pueden hacer que los cambios sean desfavorables para el bienestar del niño.
Adicciones o conductas de algunos de los padres
Si hay sospechas de abuso de sustancias por parte de uno de los padres, no sería recomendable que tenga la custodia compartida. En tales casos, mientras persista la situación, sería preferible que los niños estén al cuidado de otros adultos, como los abuelos.
Condena por violencia de género
En casos donde un progenitor ha sido condenado por violencia de género, no se establecerá la custodia compartida, según la modificación del artículo 94 del Código Civil.
Ayudas para madres separadas
Las ayudas destinadas a madres separadas pueden abarcar diversos aspectos, como asistencia financiera, asesoramiento legal y apoyo emocional. Es fundamental que conozcas estos derechos y tengas en cuenta que puedes solicitar estas ayudas si estás criando a tus hijos bajo el régimen de guarda y custodia compartida.
En España, como madre separada, tienes acceso a diferentes ayudas y prestaciones que pueden brindarte apoyo en tu situación. A continuación, te detallaremos algunas de las ayudas generales a las que puedes acceder:
- Seguridad Social y Prestaciones: La Seguridad Social proporciona distintas prestaciones para familias monoparentales, incluyendo a madres separadas. Entre estas ayudas se encuentran las prestaciones por hijo a cargo, las prestaciones por maternidad/paternidad y la prestación por cuidado de familiares. Para acceder a estas prestaciones, es necesario estar dado de alta en la Seguridad Social y cumplir con los requisitos establecidos.
- Ingreso Mínimo Vital: Es una ayuda económica destinada a personas en situación de vulnerabilidad, incluidas las madres separadas. Su propósito es cubrir las necesidades básicas de aquellos individuos y familias que se encuentran en situación de pobreza o exclusión social. Para acceder al IMV, es necesario cumplir con los requisitos establecidos por el gobierno.
- Fondo de Garantía de Pago de Alimentos: En caso de que tu ex pareja no pague la pensión alimenticia correspondiente, puedes solicitar ayuda al Fondo de Garantía del Pago de Alimentos. Este fondo proporciona asistencia económica para cubrir las necesidades básicas de tus hijos en caso de impago de la pensión alimenticia. Para acceder a esta ayuda, debes cumplir con los requisitos establecidos por el gobierno.
La guarda y custodia compartida puede ser una opción beneficiosa para muchas familias después de un divorcio o separación, siempre y cuando se aborde de manera cuidadosa y considerando el bienestar de los niños como prioridad. Al priorizar la comunicación, la cooperación y el interés superior de los hijos, los padres pueden trabajar juntos para criar a sus hijos de manera saludable y feliz en dos hogares separados.